concreto (“el libro”), esto es, situándolo en el mundo real, el que tengo aquí y ahora y me es conocido por experiencia directa. En español hay un artículo masculino: el, los en plural; otro femenino: la, las, el ante vocal a tónica, como en “el águila” (proviene del latín illa > ela > el); y un artículo neutro singular que sirve para sustantivar adjetivos: lo. No todas las lenguas poseen artículos y, por ejemplo, el latín, del cual proviene el español, no lo tenía: el artículo español viene, sin embargo, del pronombre demostrativo latino ille, illa, illud. El uso del artículo español conserva a veces vestigios de ese significado demostrativo.
Considerando el artículo dentro de una categoría más general, la de los determinantes, pueden dividirse estos en tres tipos, actualizadores, cuantificadores e interrogativos.
Los actualizadores presentan al sustantivo núcleo del sintagma nominal y lo ubican en el espacio y en el tiempo. Los cuantificadores, por el contrario, miden al sustantivo núcleo del sintagma nominal. Los interrogativos preguntan por el núcleo del sintagma nominal.
Los actualizadores son cuatro:
el predeterminante todo-a-s, que puede preceder a los demás determinantes y delimita la integridad del sustantivo núcleo del sintagma nominal;
el artículo, que presenta al sustantivo en un espacio y un tiempo concreto (el, la, lo, los, las);
el posesivo, que señala la pertenencia del sustantivo a un elemento de la situación o contexto (mi, tu, su, nuestro, vuestro y sus femeninos y plurales), así como cuyo-a-s, que también funciona como pronombre relativo, y
el demostrativo, que sitúa al sustantivo en un lugar más o menos próximo o lejano (este, ese, aquel y sus femeninos y plurales)
Los cuantificadores se agrupan en dos grandes clases:
los numerales, que miden de forma precisa el sustantivo núcleo del sintagma nominal,
y los extensivos o indefinidos, que lo miden o evalúan de forma imprecisa.
Los numerales pueden ser: