Los caramelos nacen a raíz de la necesidad del hombre por encontrar un alimento ligero que sirviese de sustento para los viajes. Los primeros dulces, creados con pulpa de fruta, cereales y miel, servían a los viajantes y mercaderes para soportar los largos trayectos y proveerse de energía rápidamente. Ya los egipcios los elaboraban con miel y fruta.
La utilización de azúcar para elaborar caramelos procede de La India, donde comenzaron a elaborar azúcar sólido a raíz del zumo de caña. Gracias a este ingrediente, se desarrollaron nuevas y mejores técnicas de repostería, aunque durante siglos fue un producto de lujo difícilmente alcanzable.
Del siglo XVI proceden los antecesores de los caramelos actuales: frutos secos, pasas y crocantis, cubiertos de azúcares, miel, y chocolate. Los aromas de fruta o violeta les daban el toque de distinción que hacía de estos productos algo exquisito y muy caro. A mediados del siglo XIX comienzan en Estados Unidos los procesos industriales de producción de caramelos, que se irían extendiendo al resto del mundo.
1 comentario
Marzo 18, 2008 a las 1:55 pm
gracias a dios que existen, pk que seriamos sin su dulzura